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“Quedar varado en el Mar de Cortés fue la peor experiencia de mi vida”: Arturo Islas


Hermosillo 20 de Septiembre.- Son tantas las aventuras y desventuras que ha vivido Arturo Islas Allende que le agarramos casi desorientado cuando le preguntamos por las más riesgosas, pero donde no duda es cuando asegura que haber quedado a merced de los traicioneros oleajes a bordo de una panga en medio del mar de Cortés ha sido la peor de las experiencias de su vida.

“Sientes un vacío de vulnerabilidad ante el inmenso mar azul que no se acaba, temí por mi vida, porque salir vivo de allí no depende de uno, no controlas la situación, y eso fue lo qué más miedo me dio”, narra con la mirada perdida en el horizonte el activista, ambientalista, productor, conductor, YouTuber, amante de los animales y aventurero de vida.

Este pasado viernes, 17 de Septiembre, Arturo Islas y su equipo de 5 personas de producción se encontraban grabando una serie de naturaleza salvaje en las islas próximas a Bahía de Kino, en Sonora. Más allá de la isla Tiburón llegaron a la Isla San Esteban para grabar a 4 especies de animales endémicos que solo se encuentran allí. Al regreso, acompañados por 5 guías y pescadores Seris en una panga, atravesaron una zona de corrientes marinas fuertes donde se rompió el motor de la embarcación, quedando a la deriva durante casi 10 horas, bajo un sol de justicia que superaba los 40 grados.

Sin remos y lo que es peor, sin señal de teléfono celular, no pudieron avisar a nadie de su crítica situación: “Nos mirábamos los unos a los otros sin saber qué hacer, porque cuando los especialistas del mar, que allí eran los pescadores dicen que no se puede hacer nada más que esperar días a la deriva y ves sus caras desencajadas, ya sabes que todo valió madre”.

“Escribí a mi esposa, a mis grupos de amigos buscando ayuda. Mandé un mensaje de socorro en Twitter pero sin señal ninguno se iba. No podíamos tampoco llamar al 911 de emergencias, solo alcancé a hacer una oración por qué aquella madre, la embarcación que se movía como un demonio, no se volcará, porque ese sí hubiera sido el fin”, cuenta consternado.

“Me sentía muy culpable, por mi equipo, por no haber insistido en llevar un segundo motor, u otra embarcación, por habernos confiado estábamos varados en medio de la nada”, lamenta.

“Una vez quedamos abandonados por un esquimal en medio del círculo polar ártico a -35 grados, con osos polares alrededor. Fue horrible, pero esto fue peor”, explica Arturo, quien asegura que entonces sus pensamientos fueron para sus hijos, a los que siempre tiene presentes e incluso hace vídeos que les envía con las especies de animales más raras que uno pueda imaginar, cómo forma de hacerles partícipes de su extremo modo de vida profesional.

Después de horas, fue el Twitter el que les salvó la vida. El SOS que Arturo había mandado en la red social del pajarito azul y se quedó en proceso de carga por largas horas acabó enviándose cuando pudieron llegar a una zona con señal.

“A partir de entonces ese ambiente tenso que había en la panga se destensó. Sabíamos que el mensaje llegaría a alguien que nos enviaría ayuda. Es curioso pero internet está lleno de amor y odio, pero esta vez Twitter nos ayudó a salvar la vida, estoy muy agradecido”, celebra mientras suspira.

Fue una embarcación la que llegó después de otras 3 o 4 horas de espera al lugar, incluso ante que las autoridades navales que estaban más lejos. Así, escoltados y luego a remolque pudieron llegar a tierra firme en Punta Checa. “Creíamos que no lo contaríamos, pero de estas cosas uno aprende lo vulnerables que somos los seres humanos, la vida te pasa en un instante, todo se puede acabar y vale la pena cuidarla. Nos salvó la gente que no dudó en compartir el mensaje en las redes, nunca me van a alcanzar las palabras para agradecer lo que hicieron por mí”.

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