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Dime de qué presumes y…

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No deben andar muy bien los diagnósticos respecto al futuro político de Alfonso Durazo Montaño en Sonora, para que sea el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador sea su propagandista e insista en cualquier foro y ante cualquier pretexto, que el secretario federal de Seguridad es “un servidor público ejemplar; dedicado al trabajo, profesional y sobre todo, honesto”.

Desde el punto de vista político, la gira presidencial finsemanera fue de simulaciones, de un regreso a los rituales del pasado, con un presidente con gigantesco dedo al ristre convertido en el gran elector; la vocinglera e incondicional cargada al más conspicuo estilo del viejo PRI de parte de la aristocracia de MORENA en Sonora y un destapado condescendiente, arrogante y dejándose querer sin poder negar la cruz de su parroquia priista.

Pues es tal la insistencia del presidente sobre el perfil de su Durazo Montaño, que ya genera dudas su ejercicio como servidor público y de su profesionalismo, que de su honestidad, las dudas no son nuevas, toda vez los abundantes indicios de sus trapacerías como traficante de influencias; su gran fortuna de origen desconocido, y su frágil contextura en materia de lealtades.

Con motivos propagandísticos y por necesidades electorales, el presidente puede glorificar la personalidad del de Bavispe, pero es obvio que tales loas no corresponden a la realidad, frente al fiasco que ha resultado su incompetencia en su actual responsabilidad, cuyas consecuencias se manifiestan todos los días en Caborca, Hermosillo, Guaymas, Empalme, Ciudad Obregón y en prácticamente todos los municipios de la sierra baja y alta de Sonora. 

Son tan patéticos los casi nulos resultados de la numerosa Guardia Nacional que dicen opera en Sonora, que en su miniinforme durante la inauguración de un cuartel para ese cuerpo militar en Bavispe, alardeó que gracias a la GN en las principales ciudades de la entidad se ha logrado bajar sustancialmente los delitos patrimoniales, cuando en dicho rubro la tarea la han hecho policías municipales y sobre todo la Policía Estatal de Seguridad Pública.

Bueno, el solo hecho de que se requieran tantos espaldarazos presidenciales para posicionarlo como algo bueno en el ánimo del electorado, quiere decir que las cosas no andan bien para las aspiraciones de convertirse en gobernador de Sonora y el único asidero que queda es insistir que, por su cercanía con el presidente, con Durazo Montaño le iría muy bien a Sonora.

Miren, el de Bavispe tiene una reconocida trayectoria en las tenebras propias de la opacidad operativa de las secretarías particulares que ha desempeñado; está acostumbrado a recibir órdenes y ejecutarlas, quedando en el terreno de la incógnita su capacidad de iniciativa, que si en el caso de Seguridad han sido suyas, pues no le ha ido muy bien que digamos y en todo caso su papel de marioneta no encaja con ejercer una gubernatura.

Y al respecto fue sumamente claridoso Julián Lebarón al señalar que “No puede ser posible que el responsable de la seguridad, cuando se han asesinado a 75 mil mexicanos en este gobierno, ahora quiera pasar de ahí a ser el gobernador de Sonora. Me parece un abuso de autoridad”, aseguró. 

Representantes de esa familia que participaron en reunión privada, informaron que no hubo nada nuevo respecto a sus exigencias de justicia y que más bien la visita presidencial a la región fue con fines de posicionamiento de Durazo Montaño, en un contexto de simulación que revela la ausencia de resultados de la indagatoria de la masacre y la incapacidad del citado.

Eso no limitó la feria de halagos presidenciales, incluyendo también a la gobernadora Claudia Pavlovich, de quien reconoció su gestión, buena coordinación y relación institucional con el Gobierno Federal, dispersando aquí y allá sus afectos y querencias, aunque sin que dicho cariño se refleje en mejores presupuestos y mucho menos que los trogloditas del morenismo en Sonora, le bajen rayitas a sus atrabiliarios y cobardes ataques en contra de la mandataria estatal.

Imposible que la gobernadora logre extrapolar la buena relación con el presidente hasta liderazgos de gran influencia en la nomenclatura del partido oficial que provienen del padrecismo y que ahora, como incondicionales del precandidato, sueñan con el desquite por la tunda que recibieron en la elección del 2015 y ni modo que Durazo Montaño o el presidente no lo sepan.  

El caso es que así lo hicieron sucesivos presidentes de la república durante el priato, previo a las definiciones de candidaturas a la gubernatura, se inventaban una gira de trabajo por la entidad y aprovechaban para dedear a su favorito y así abrir las puertas a la cargada, además de sentar al resto de interesados o interesadas, que en el caso que nos ocupa, obvio que ni pío dirán los del PT y su presunta propuesta, Ana Gabriela Guevara. 

En fin, López Obrador anduvo por Sonora este fin de semana donde inauguró una universidad desolada y un cuartel; puso primera piedra de incierta infraestructura de salud; anunció pavimentación de carretera cuyo cumplimiento está en duda; informó con vaguedades sobre una indagatoria de masacre cuyos autores siguen en la impunidad, pero en compensación anunció la construcción de un memorial para honrar a las víctimas.

Lo anterior es un apretado resumen sobre la gira presidencial por Agua Prieta, y Bavispe, donde entre otras cosas, se ratificó que la única obra de infraestructura presupuestada del gasto federal en Sonora para el año próximo será la pavimentación de la carretera entre ambas cabeceras municipales.

Si no fue otra simulación, en ese sentido, mejor la cosa en Hermosillo, que si bien no son recursos para el gasto 2021, por fin se concretan los 500 millones de pesos anunciados desde mediados de abril pasado, para aplicarse en el mejoramiento de infraestructura urbana en la cabecera del municipio capitalino, 175 millones de pesos para el mejoramiento de 31 vialidades. 

Dimos seguimiento vía redes sociales al acto celebrado en las instalaciones del Estadio Héctor Espino y percibimos que hay formalidad en lo dado a conocer por el titular de la SEDATU, Román Meyer Falcón y que en efecto, aseguró que por fin se iniciará la aplicación de esos recursos luego de varios meses de pura saliva y demagogias.

A lo mejor Meyer Falcón es lento pero seguro, porque ya ven cómo en San Luis Río Colorado el alcalde Santos González Yescas frecuentemente da a conocer avances y resultados de inversiones que aplica la SEDATU en esa frontera con sus habitantes ya disfrutando de flamantes espacios deportivos, plazas públicas remodeladas y demás acciones de beneficio comunitario.

Esperemos que al paso de los meses eso también ocurra en Hermosillo y así se justifique la conducta eufórica que exhibió la alcaldesa Célida López Cárdenas a lo largo del evento, en tanto que la mandataria estatal no se quedó con las ganas de pedirle al presidente que también les tire con algo a los municipios chicos de la entidad.

Por lo demás, insufrible el repetitivo chorizo de López Obrador, quien durante 42 minutos recetó las mismas muletillas de siempre durante las mañaneras y diversos escenarios, con sus gastadas alusiones contra los conservadores, su posada anticorrupción y una sarta de pseudo conceptos sobre el servicio público y demás nimiedades discursivas ya tan escuchadas.

Su insistencia, su reiterativo abordaje, hace parecer al presidente como retrasado mental al que le urge recordar todos los días sus propósitos, que en el caso de la anticorrupción, cada vez queda en mera palabrería ante los cotidianos reportes de las trapacerías que perpetran connotados personajes de su gabinete y familiares, en tanto que su confrontación con los “conservadores” encaja en el refrán “Quien siembra vientos, cosecha tempestades” y que deja ver su talante autoritario.

En el terreno de lo anecdotario está la camionetona de lujo en que se movilizó hasta Agua Prieta y Bavispe el superdelegado Jorge Taddei; que el presidente se haya trasladado a Hermosillo en helicóptero; el operativo de Edgar Sallard para movilizar acarreados morenistas a las inmediaciones del Héctor Espino, con las que trató de contener la movilización de grupos sociales que exigen la atención de la federación, sin que las cosas hayan pasado a mayores, tenemos entendido. 

Y en sesión ordinaria del Consejo Estatal del PAN celebrada el sábado, se acordó explorar las posibilidades de pactar alianzas con otras organizaciones políticas con el fin de conformar un frente único con miras a la elección del año próximo.

En el boletín oficial se explica que autorizó a la dirigencia estatal para que se “comience a explorar la posibilidad de proponer alianzas con otras fuerzas políticas, los cuales sólo se concretarían con la aceptación posterior de las y los panistas sonorenses y en una próxima sesión extraordinaria del mismo Consejo, en donde se deliberará a detalle el tema”.

Hasta el momento, no sabemos de ninguna reacción por rumbos del PRD, PRI o MC, y sí, en redes sociales se advierten varias opiniones que a ojo de buen cubero rechazan la posibilidad de aliarse, como es el caso del exdirigente estatal, Florencio Díaz Armenta, cabeza del poderoso grupo panista con base en San Luis Río Colorado, que ha sido desplazado por los actuales dueños de esas siglas. 

Elportaldelagente.mx
@Samvalor

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