El Real Madrid se impuso al Al Ain y se convierte en el primer equipo en ganar tres ediciones seguidas del Mundial de Clubes. Goles de Modric, Marcos Llorente, Sergio Ramos dieron la victoria a los de Solari (4-1). 

El Real Madrid tenía hoy la oportunidad de volver a romper un récord: ser el primer club en proclamarse campeón del mundialito en tres ediciones seguidas. Además, cerrar el 2018 con un trofeo en las vitrinas podría calmar las aguas ante un madridismo dividido por la disponibilidad de Mourinho.

El Madrid empezó con nervios: El Shahat se enfrentó solo a Ramos y Courtois, dribló al portero y en el último segundo el capitán metió la pierna para salvar el primero de los emiratís.

El susto bastó a los de Solari para espabilar y unos minutos más tarde un ataque de los blancos terminó en una maravilla de Modric. El jugador Croata, desde la frontal y fuera del área, disparó con la zurda para encajar el cuero muy ajustadito al palo. El guardameta emiratí, Eissa, no se amedrentó ante un segundo tiro del croata.

Tras el paso por vestuarios, el dominio volvió a ser blanco con un Real Madrid que estaba cómodo ante el Al Ain. Con la ventaja en el marcador, los de Solari tenían más definción arriba y acosaban la portería de Eissa. Bale intentó una de sus chilenas -con un increíble salto-, pero el balón se fue por encima del larguero. Un tiro de Benzema también se fue desviado.

La confirmación de que los de Solari se estaban gustando fue el segundo gol. Tras un rechace de la zaga emiratí, un Marcos Llorente muy bien situado cazó el balón y disparó un cañonazo desde la frontal y fuera del área que, sin que nadie más la tocase, entró pegadita al palo y aumentó distancias en el marcador.

Solari cambió a Kroos por Ceballos ante un Al Ain que se replegó atrás aguantando el chaparrón. Sin embargo, en un saque de esquina un cabeceo de Sergio Ramos en el primer palo superó a Eissa y puso el 3-0. El capitán mandó callar a la grada y se acercó hasta Isco -que estaba calentando en la banda- para celebrarlo.

Pero el Al Ain tampoco se daba por vencido. En saque de esquina, en la que la defensa del Madrid estaba un poco distraída, Shiotani remató de cabeza y superó a Courtois, que solo pudo mirar. En los últimos minutos un error de la zaga emiratí se topó con un tiro de Vinicius y, despejándola fatal, encontró su propia red. Yahia Nader puso el cuarto para el Madrid en propia puerta. 

Así, con un Madrid muy cómodo que supo dominar la final, los de Solari se convirtieron en campeones del Mundialito. El club blanco cierra el año con otro título y ser los únicos en firmar la victoria durante tres ediciones seguidas.

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